Las píldoras anticonceptivas combinadas representan uno de los métodos anticonceptivos más populares y efectivos disponibles en España. Estas contienen estrógeno y progestina sintéticos que actúan inhibiendo la ovulación, espesando el moco cervical y modificando el endometrio para prevenir el embarazo con una eficacia superior al 99% cuando se usan correctamente.
Entre las marcas más reconocidas disponibles en farmacias españolas se encuentran:
Es fundamental tomar la píldora diariamente a la misma hora para mantener su efectividad. Factores como vómitos, diarrea o ciertos medicamentos pueden reducir su eficacia, por lo que es importante consultar con el farmacéutico o médico ante cualquier duda.
Las minipíldoras como Cerazette y Norgeston son especialmente recomendadas para mujeres que amamantan, fumadoras mayores de 35 años o aquellas que no pueden usar estrógenos. Cerazette ofrece la ventaja de una ventana de tolerancia de 12 horas para la toma, mientras que Norgeston requiere mayor precisión horaria.
Para quienes buscan comodidad sin comprometer la eficacia, los parches Evra se cambian semanalmente, el anillo vaginal NuvaRing permanece colocado durante tres semanas, y las inyecciones Depo-Provera proporcionan protección trimestral. Estos métodos eliminan la preocupación de la toma diaria y mantienen niveles hormonales estables.
El DIU de cobre representa una opción anticonceptiva de larga duración extremadamente efectiva, con una tasa de eficacia superior al 99%. Este dispositivo puede permanecer colocado entre 5 y 10 años según el modelo, liberando iones de cobre que crean un ambiente inhóspito para los espermatozoides y alteran el transporte de los óvulos.
Las principales ventajas del DIU de cobre incluyen la ausencia de hormonas, lo que lo convierte en una excelente opción para mujeres que no pueden o no desean usar anticonceptivos hormonales. Además, puede utilizarse como anticoncepción de emergencia si se coloca dentro de los cinco días posteriores a una relación sin protección.
En España están disponibles principalmente Mirena y Jaydess, ambos liberan levonorgestrel de forma continua. Mirena tiene una duración de 5 años y frecuentemente reduce significativamente el sangrado menstrual, siendo útil para tratar menorragias. Jaydess, con 3 años de duración, está especialmente diseñado para mujeres jóvenes y nulíparas debido a su menor tamaño.
Estos dispositivos hormonales ofrecen beneficios adicionales como:
La elección entre DIU de cobre y hormonal debe basarse en criterios médicos individuales, historial reproductivo y preferencias personales. El proceso de inserción se realiza en consulta médica y requiere seguimiento posterior. Es importante considerar contraindicaciones como infecciones pélvicas activas, malformaciones uterinas severas o embarazo. Los efectos secundarios pueden incluir cambios en el patrón menstrual y molestias iniciales tras la inserción.
Los métodos de barrera constituyen una opción anticonceptiva segura y accesible que impide físicamente el encuentro entre el óvulo y el espermatozoide. Estos métodos no alteran el ciclo hormonal natural y ofrecen protección adicional contra las infecciones de transmisión sexual.
Los preservativos masculinos representan el método de barrera más utilizado en España. Están disponibles en diferentes materiales como látex natural, poliuretano y poliisopreno, siendo este último ideal para personas con alergia al látex. Entre las marcas más populares en farmacias españolas encontramos Durex, Control, Manix y Prudence, cada una con diversas variedades en textura, grosor y lubricación.
El preservativo femenino ofrece mayor control a la mujer sobre su protección. Fabricado en nitrilo, es resistente y compatible con lubricantes tanto acuosos como oleosos. En España se encuentra disponible en farmacias especializadas y puede colocarse hasta ocho horas antes del encuentro sexual.
Estos dispositivos reutilizables requieren adaptación profesional por un ginecólogo para determinar el tamaño correcto. Se utilizan junto con cremas espermicidas para maximizar su efectividad, y deben permanecer colocados al menos seis horas después de la relación sexual.
Las esponjas combinan barrera física con acción espermicida. Su mecanismo incluye la absorción del semen y la liberación de nonoxinol-9. Están indicadas para mujeres que buscan un método no hormonal de usar y tirar, aunque su disponibilidad en España es limitada.
Los anticonceptivos de emergencia son métodos seguros y efectivos para prevenir embarazos no deseados tras relaciones sexuales sin protección, fallo del método anticonceptivo habitual o en casos de agresión sexual. Su efectividad depende principalmente del tiempo transcurrido desde la relación sexual de riesgo.
Existen dos principios activos principales disponibles en España. El levonorgestrel, comercializado como Norlevo y Postinor, es efectivo hasta 72 horas después de la relación sexual, con mayor eficacia en las primeras 24 horas. Por otro lado, el acetato de ulipristal (ellaOne) mantiene su efectividad hasta 120 horas después del coito, siendo más eficaz que el levonorgestrel entre las 72 y 120 horas.
Desde 2009, la anticoncepción de emergencia está disponible sin prescripción médica en todas las farmacias de España para mayores de edad. Los farmacéuticos están obligados a proporcionar asesoramiento sobre su uso correcto, posibles efectos secundarios y la importancia de utilizar métodos anticonceptivos regulares.
El dispositivo intrauterino de cobre constituye el método de emergencia más efectivo, con una tasa de eficacia superior al 99%. Debe insertarse dentro de los cinco días posteriores a la relación sexual de riesgo y ofrece la ventaja adicional de proporcionar anticoncepción a largo plazo hasta diez años.
El método del ritmo se basa en el cálculo de los días fértiles del ciclo menstrual para evitar las relaciones sexuales durante estos períodos. Este método requiere un registro detallado de los ciclos durante al menos 6 meses para establecer patrones. Se calcula restando 18 días del ciclo más corto y 11 días del más largo para determinar el período fértil. Sin embargo, presenta limitaciones importantes ya que los ciclos pueden variar por estrés, enfermedad o cambios hormonales, con una eficacia del 76-88% cuando se usa correctamente.
La medición de la temperatura corporal basal permite identificar la ovulación mediante el registro diario de la temperatura al despertar. Tras la ovulación, la temperatura aumenta entre 0,2-0,5°C y se mantiene elevada hasta la siguiente menstruación. Es fundamental usar siempre el mismo termómetro, medir a la misma hora y anotar cualquier factor que pueda alterar la temperatura como fiebre o falta de sueño. La interpretación correcta de los patrones requiere constancia y conocimiento del método.
La observación de los cambios en el moco cervical ayuda a identificar los días fértiles. Durante la ovulación, el moco se vuelve transparente, elástico y abundante, similar a la clara de huevo. Los métodos naturales pueden combinarse para mayor eficacia:
Las herramientas tecnológicas actuales incluyen aplicaciones móviles especializadas y dispositivos de monitorización que facilitan el seguimiento de los ciclos menstruales. Estas herramientas pueden registrar temperatura, síntomas y patrones, ofreciendo predicciones automatizadas. No obstante, es importante recordar que su fiabilidad varía y no deben considerarse como único método anticonceptivo sin supervisión profesional adecuada.
La selección del método anticonceptivo más adecuado debe individualizarse según múltiples factores. La edad y el estado de salud general son determinantes fundamentales, ya que ciertas condiciones médicas pueden contraindicar algunos métodos hormonales. Los planes reproductivos futuros influyen en la elección entre métodos reversibles o definitivos, mientras que el estilo de vida y las preferencias personales determinan la adherencia al método seleccionado. Es esencial considerar la frecuencia de las relaciones sexuales, la comodidad con métodos hormonales versus no hormonales, y la capacidad de seguimiento riguroso que requieren algunos métodos.
Los anticonceptivos hormonales pueden interactuar con diversos medicamentos, afectando su eficacia. Los antibióticos como la rifampicina pueden disminuir la efectividad de la píldora anticonceptiva, mientras que otros como la penicilina generalmente no interfieren. Los siguientes medicamentos requieren especial atención:
Es fundamental consultar con el profesional sanitario ante cualquier efecto adverso como sangrados irregulares persistentes, dolor pélvico intenso, cambios en el estado de ánimo, cefaleas severas o signos de trombosis. El seguimiento regular incluye controles ginecológicos anuales, revisión de la presión arterial en usuarias de métodos hormonales, y evaluación de la satisfacción con el método elegido.
En España, el Sistema Nacional de Salud ofrece servicios gratuitos de planificación familiar en centros de salud y hospitales públicos. Estos servicios incluyen asesoramiento personalizado, prescripción de métodos anticonceptivos, seguimiento médico y educación sexual. La importancia del asesoramiento profesional radica en la evaluación individual de riesgos y beneficios, garantizando una elección informada y segura adaptada a cada situación particular.