Las hormonas tiroideas, principalmente la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3), son fundamentales para regular el metabolismo celular, el crecimiento y el desarrollo. Estas hormonas controlan la velocidad de los procesos metabólicos del organismo, influyendo en el ritmo cardíaco, la temperatura corporal y el consumo de energía.
El tratamiento con hormonas tiroideas está indicado en casos de hipotiroidismo, bocio no tóxico, supresión del TSH en cáncer de tiroides y como terapia de reemplazo tras tiroidectomía.
La dosificación debe individualizarse según los niveles de TSH y T4 libre, generalmente administrándose en ayunas por la mañana. Los efectos secundarios más comunes incluyen palpitaciones, nerviosismo e insomnio por sobredosificación. Es importante considerar las interacciones con anticoagulantes, antidiabéticos y suplementos de calcio o hierro.
Los estrógenos y progestágenos son hormonas esenciales que regulan el ciclo menstrual, la fertilidad y mantienen las características sexuales secundarias femeninas. Los estrógenos estimulan el desarrollo del endometrio y las características sexuales, mientras que la progesterona prepara el útero para el embarazo y mantiene la gestación.
Estas hormonas se utilizan en terapia hormonal sustitutiva durante la menopausia, anticonceptivos hormonales, tratamiento de trastornos menstruales como amenorrea o dismenorrea, y manejo de síntomas climatéricos como sofocos y sequedad vaginal.
Están contraindicadas en casos de tromboembolismo venoso, cáncer de mama o endometrio, hepatopatía grave y hemorragia vaginal no diagnosticada. El tratamiento hormonal requiere evaluación médica periódica para monitorizar beneficios y riesgos, especialmente en mujeres con factores de riesgo cardiovascular o antecedentes familiares de cáncer hormono-dependiente.
La testosterona es la principal hormona sexual masculina, fundamental para el desarrollo y mantenimiento de las características sexuales secundarias masculinas. Esta hormona regula la libido, la masa muscular, la densidad ósea y la producción de espermatozoides, desempeñando un papel crucial en el bienestar físico y emocional masculino.
El tratamiento hormonal con testosterona está indicado en diversas condiciones clínicas. El hipogonadismo, tanto primario como secundario, representa la indicación más frecuente. También se prescribe para el déficit de testosterona relacionado con la edad cuando los síntomas afectan significativamente la calidad de vida. Los trastornos del desarrollo sexual en adolescentes constituyen otra indicación importante para el tratamiento hormonal sustitutivo.
En España disponemos de múltiples presentaciones de testosterona adaptadas a las necesidades individuales:
El tratamiento requiere monitorización regular mediante análisis sanguíneos para evaluar los niveles hormonales y detectar posibles efectos adversos. Es fundamental considerar las contraindicaciones, especialmente en pacientes con antecedentes de cáncer de próstata o cardiovasculares.
La insulina es una hormona esencial secretada por las células beta del páncreas que regula el metabolismo de la glucosa, permitiendo que las células utilicen el azúcar como fuente de energía. Su deficiencia o resistencia origina la diabetes mellitus, una enfermedad crónica que requiere tratamiento hormonal sustitutivo para mantener niveles glucémicos adecuados y prevenir complicaciones a largo plazo.
En el mercado español encontramos diferentes tipos de insulina clasificados según su duración de acción:
Los dispositivos de administración han evolucionado significativamente, incluyendo plumas precargadas que facilitan la dosificación, viales tradicionales con jeringas y bombas de insulina para pacientes con necesidades específicas. El correcto almacenamiento en refrigeración, las técnicas de inyección adecuadas y el reconocimiento temprano de hipoglucemias son aspectos fundamentales para el éxito del tratamiento y la seguridad del paciente.
Los corticosteroides son hormonas naturales producidas por las glándulas suprarrenales que desempeñan funciones vitales en la regulación del metabolismo, la respuesta inflamatoria y el equilibrio electrolítico. Estas hormonas sintéticas replican los efectos del cortisol endógeno y constituyen medicamentos fundamentales en el tratamiento de múltiples patologías.
Los corticosteroides sistémicos están indicados en diversas condiciones médicas que requieren control de la inflamación y modulación del sistema inmunitario:
Entre los corticosteroides más prescritos en farmacias españolas encontramos Prednisolona (Estilsona, Prednisolona Alonga), Metilprednisolona (Urbason, Solu-Moderin), Dexametasona (Fortecortin, Dexametasona Normon) e Hidrocortisona (Actocortina, Hidroaltesona). Cada uno presenta diferentes potencias y duraciones de acción, adaptándose a necesidades terapéuticas específicas.
Es crucial seguir pautas de dosificación médica y realizar retirada gradual para evitar insuficiencia suprarrenal. Los efectos secundarios pueden incluir aumento de peso, hiperglucemia y osteoporosis con uso prolongado, requiriendo monitorización médica continua.
La hipófisis, conocida como glándula maestra del sistema endocrino, regula múltiples funciones hormonales esenciales para el crecimiento, desarrollo y homeostasis corporal. Las alteraciones en su funcionamiento pueden requerir terapia hormonal sustitutiva especializada.
La deficiencia de hormona del crecimiento afecta tanto a niños como adultos, manifestándose con retraso del crecimiento en pediatría y alteraciones metabólicas en adultos. El diagnóstico requiere evaluación endocrinológica exhaustiva mediante pruebas específicas de estimulación hormonal.
Los tratamientos hormonales hipofisarios disponibles en España incluyen:
La administración de estas hormonas requiere seguimiento médico estricto, incluyendo monitorización del crecimiento, función renal y niveles hormonales. Los efectos adversos pueden incluir retención de líquidos, dolor articular y alteraciones glucémicas, siendo fundamental el diagnóstico especializado antes del inicio del tratamiento.